La RAE dice sobre un ermitaño: 1 Persona que vive sola en una ermita en donde se dedica a la oración y al cuidado del lugar. eremita. 2 Persona que vive sola en un lugar deshabitado, especialmente si se dedica a la oración. eremita. — adj./s. m. y f. 3 Se aplica a la persona que vive en soledad sin mantener contacto con los demás. No me dedico a la oración, supongo que debe de haber algo mas, después de este paso, sino es así y estoy equivocado, entonces solo me resta añadir, "qué el cielo y el infierno, es una misma cosa y están juntas en el mismo lugar, aquí, en la tierra y ahora", no pretendo hablar de política o escribir sobre ella, ni tampoco pretendo que este sea un espacio sobre un diario, solo quiero expresarme, contar lo que siento, sin necesidad de hacerlo frente a alguien, cómo si hablara conmigo mismo. Las personas son ellas y sus circunstancias, están son las mías, no soy filosofo, ni tampoco poseo una carrera universitaria, soy del pueblo llano, uno mas que un día fue aventurero, soñador y algo bohemio, creí en la gente, ahora no creo en nadie, pretendo que esto sea algo parecido a un libro, no se si cuando me canse de escribir para mi, volveré a hacerlo, es difícil sin ser universitario, periodista o experto en la materia el tener acceso a publicar algo, cómo esto es así y desconozco como se debe de hacer, lo realizo por este medio, si alguien al leerlo no recibe contestación alguna, qué no lo tome como una falta de respeto, no es mi intención, la puerta queda abierta para quien desee pasar y leer un libro, sobre una de tantas vidas reales, que decide por circunstancias convertirse en EL ERMITAÑO. Un saludo.

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La postal que no puede faltar.Son 7 fotos unidas en Photoshop. El autor Manuel Pozo Coronado

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sábado, 30 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XXIII)

Hace buen tiempo hoy, recojo mi mochila, con algo de comida, café, tabaco, algo de kifi mi simi Hsi, el dragados que no falte, mi faca, el sombrero por aquello de llevar la azotea cubierta en el monte para el frío o el calor, mi saco de dormir de montaña made in army spain (aunque parezca mentira es una de las pocas cosas que este ejercito tiene para descansar calentito), mi manta americana de camuflaje, unas buenas andarinas (botas) de gorotex, unas mudas, el camping gas (no se puede hacer fuego en el monte por precaución), una tienda de camuflaje individual, mi radio de combate de siempre (una sanio, pequeña de las de toda la vida, qué después de 20 años conmigo aun funciona), mi faca y el camarada, por cierto el dragados que no falte, por aquello del frío, hoy quiero perderme del mundanal siglo XXI, no deseo ver a nadie, al menos por el momento.

Como siempre realizo la primera parada en el bar de siempre, dónde los agricultores que comienzan el día, alimentan el cuerpo con el café y la copa de turno para despejarse, así que por mi parte hago lo mismo, café solo bien cargado, una copa de Machaquito y un buen cigarro, vistazo a la prensa mañanera, por aquello de leer las mentiras que publican, según a que extremo de la política se incluya a cada uno y a comenzar el camino, de vuelta al día siguiente si decido de hacerlo, lo haré despacio y de camino recogeré algunos espárragos, tagarninas e higos chumbos, el campo da frutos que mas de uno quisiera encontrar en los estantes de un supermercado, puede que agarre algunos hinojos también para el cocido, para que le de color al mismo.

Esta es la única forma que tengo de desaparecer y despejarme cuando la agonía aprieta, la única forma de respirar tranquilidad por los cuatro costados, dónde no hay que hablar con nadie por buena conducta y educación, también es cierto que conlleva demasiado tiempo para pensar algo lógico cuando se esta en soledad, pero tampoco me preocupa demasiado, para escuchar imbecilidades y los problemas de los demás que siempre suelen ser mas jodidos que los tuyos ya tendré tiempo para ello, hoy deseo quitarme del medio y llevar mi música a otra parte, si puede ser donde pueda ver sin ser visto mejor.

Una vez pagada la consumición, recojo los trastos, los cargo al hombro y empiezo el camino, aún no amanece, son las siete menos cuarto mas o menos, en quince minutos lo hará, tiempo mas que suficiente para haber cogido la senda que me adentra en el campo y de hay al monte, antes debo de llanear varios arados unos cinco kilómetros de labranza, pero ya no encontrare a nadie, puede que algún agricultor que desde el alba ya esta cuidando el sembrado, pero poco mas.

Me dirijo hacia la indiana, por el antiguo carril del cementerio viejo, hoy reconvertido en criadero de flores y árboles, tardare poco en llegar a el pues es bajada y mi camarada me lleva echando leches, creo que sabe que a partir de que crucemos el mismo y pillemos el siguiente cruce que se desvía hasta el fondo del tajo a la izquierda y hacia la indiana a la derecha lo soltare, así que va cagando leches, me conoce de sobra y aunque hace un frío y viento que pela los huesos, el se encuentra en su ambiente, por lo menos mas que yo.

Ya dentro del camino que me lleva a la indiana suelto la correa es hora que empiece a andar delante de mi, sino me llevara asfixiado el resto del camino, una vez pasado el camino de la indiana reclamo al camarada que venga hacia mi, lo sujeto para cruzar un tramo de carretera y entrar ya definitivamente en campo abierto, obediente y las orejas gachas se acerca, cómo siempre, una vez cruzada ese tramo, vuelvo a soltarlo, Lorenzo acaba de enseñar su cara, amanece, desde donde estoy me quedan unos cinco kilómetros hasta llegar a la subida del mure, una vez que haga esta. Parare arriba un rato, el tiempo justo de coger aire después de la subida y de haber sacado algo de adrenalina del cuerpo, qué ya me estaba haciendo falta, las huertas nuevas las dejo a mi izquierda y la indiana tras de mi a la derecha, la subida es criminal y el camino que lleva hasta la subida de este esta embarrado hasta las rodillas, así que las botas se hacen mas pesadas aún, para poder levantar las piernas en cada paso.

Me dirijo hacia la cueva del Hundidero, a unos seiscientos metros pasado el peñón, ya en llano, una vez que cruce este por su collado, me encontrare en el termino de Cádiz, concretamente en la zona de Grazalema, uno de los lugares mas hermosos y donde mas llueve de toda Andalucía y puedo asegurar que de España, cerca de allí hay una nave, antigua almacén de labranza y corral de cabras que aun sigue existiendo como tal, aunque modernizada, desdé hay seguiré camino entre las cotas de seiscientos que tengo a mi izquierda y la de ochocientos que dejo a la derecha, pegado a la primera, casi por el borde del peñón hasta la siguiente que enfrenta a esta de de ochocientos metros y que tendrán una de otra una distancia de cuatrocientos metros mas o menos, en cuanto divise desde la altura Montejaque, o al menos alguno de sus tejados pararé, en la siguiente cota de la izquierda camuflado entre los árboles o talvez lo haga a la espalda de los mil, la cota que desde arriba se divisa todo el panorama, puede que ese sea mejor sitio para descansar y comer algo antes de continuar, a su espalda puede que encuentre un buen refugio natural donde sea capaz de resguardarme del frío y de las vistas de las gentes, sobre todo de los guardas forestales que son los que te pueden dar la vara y largarte de donde estas, sobre todo si te ven con material para acampar, ya que se debe de pedir permiso para ello y sinceramente, como que no me apetece de hacerlo para estar donde te salga de las narices, sobre todo cuando no deseas ver, ni estar con nadie, así que debo de ir con sumo cuidado, cómo cuando me enseñaban en tiempos no muy lejanos a pasar desapercibido de las vistas del enemigo, y estos que llevan uniformes lo son para mi.

viernes, 29 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XXII)

Aun estando despierto sigo soñando con las imágenes del pasado, rostros, lugares y situaciones que sin querer vuelven a salir de su caja, algunas alegres, el resto demasiado tristes, vivimos en un mundo donde todo el mundo tuene demasiada prisa y nadie vuelve la vista a tras para ver que es lo que le ocurre al vecino, simplemente se sigue el camino, talvez yo me incluya en ese grupo, la desconfianza que crea el haberse roto los esquemas que durante tanto tiempo tenias a bien de llevar contigo, puede que sea la consecuencia de este momento y de la forma que al final decides de llevar hasta el final de tus días, cuándo se pierde la confianza en la gente y hasta puede que en uno mismo, ésta se ve y se orienta de otra forma, posiblemente mas cruel y menos humanitaria que la que tenias antes del cambio.

Por lo que a mi respecta fallaron demasiadas veces, aun así seguí queriendo ver que todo podía ir a mejor y nada a peor, me equivoque, me mintieron, deje que me llevaran al jardín de la infancia y cuando quise darme cuenta fue demasiado tarde, lo perdí todo, todo por lo que había dejado media vida de ilusiones e ideas de futuro para seguir en este mundo lo mas feliz posible, ahora reconozco que todo esto fue una utopia, la felicidad no existe, pase de buscar un caballo cuando te regalan una caja de zapatos con boñigas de caballo, a darme cuenta que todo es mentira, pura palabrería las cuales no tienen sentido alguno, sobre todo cuando las palabras se las lleva el viento y por la boca muere el pez, palabras que solo sirven para regalar un sonido bonito con su pensamiento al oído y a la mente, la realidad cuando abres los ojos es otra muy diferente.

Pero talvez cuando mas daño se hace es cuando quien rompe los esquemas es la persona en la que confías y das tu vida por ella, por la que pones las manos en el fuego aun sabiendo que se esta equivocando, la cual te apuñala por la espalda y de frente, lo ves de venir, pero no haces nada, simplemente dejas que te hieran de muerte y te dejas morir lentamente con tu agonía, intentando aun y todavía, buscar un sentido que no lo tiene, un grano remoto de complicidad para disculpar tan vil acto de traición, te dejas desangrar…….por amor, lealtad y por la vida que hasta ese momento llevas la cual piensas que es la mejor forma de seguir viviendo.

Después de esto llega la caída, una caída que te hace deambular entre la multitud, sin sentido, ves como la vida y alma se te escapa de entre las manos y decides no hacer nada para que no se aleje, simplemente te dejas morir entre la multitud, cada día un poco mas, sin una explicación y si la tiene, no la encuentras, agonizas pero vivo, se escapa el alma y la ves de pasar por tu lado y le preguntas quien eres, sin darle mas importancia que la de saber que ya no volverá a su lugar de origen, pasas de ser alguien a convertirte en un moribundo en vida, a ser un zombi, con la mirada perdida en el espacio y sin menté, solo buscas una explicación.

Siempre se dice que el camino no hay que deshacerlo, que hay que seguir hacia delante, esto es incierto, para volver a encontrar donde te perdiste se debe de volver los pasos a tras y mirar donde perdiste tu dignidad, el honor, la lealtad y las ganas de seguir viviendo, en algún lado del camino se perdió y el seguir para delante lo único que hace es partir sin un trozo de ti demasiado importante como para no buscarlo, púes cuando este se tuerce, lo único que sucede es dar vueltas en el mismo lugar, sin darte cuenta que estas perdido, así que la única opción es parar, mirar y reiniciar el movimiento desandando los pasos que distes si es que deseas encontrar lo que olvidaste en el recorrido, tarea nada fácil, penosa y ardua, y aunque consigas encontrar lo que se perdió, hay algo que no deja de sangrar, tú alma y el corazón.

Me aparte del camino en algún lugar, me perdí, perdí el rumbo, la orientación, y el sentido de la dirección a seguir, ahora, sigo intentado recuperarlo, solo logre encontrar una parte de mí, demasiado tiempo me a costado deshacer el camino andado sin ninguna alegría, ahora vuelvo a reiniciarlo despacio, buscando en cada curva del mismo, en cada recoveco, pero sigo sin rumbo y lo peor de todo es que no me preocupa encontrarlo, cuándo caes, por circunstancias que no son creadas por ti, el levantarse no es tan fácil, porque para ellos debes de encontrar donde estaba el tropiezo, para seguir adelante, decidí volver a la montaña, decidí alejarme del mundanal ruido de la ciudad, del sin sentido de la vida, de las prisas, del que te den…….de la gente que bulle en las urbes, del sexo sin amor, putas las hay en todos los sitios y todas tienen un precio, ya sea un cubata o algunas perras, sin ternura, sin placer de saberte deseado, del cuanto tienes tanto vales, de las miradas por encima del hombro, de los pobres con trajes y corbatas que van de ricos, de las señoras que son mas putas, que las putas las cuales si que son señoras, desde esta montaña, desde la altura, con el aire en la cara y el frío en los huesos, miro a todos con ojos de águila, sin buscar presas, simplemente observo y callo, y cada día estoy mas convencido de que algo me deje en el camino y lo que tengo claro es que no deseo ser como estos que corren en las urbes, sin sentido, en las alturas, desde esta montaña, observo y callo.

martes, 26 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XXI)

Mientras me dirigía hacia el vehiculo, después de hablar con el Maño, sabia perfectamente que lo que iba a hacer me costaría seguramente además de una advertencia verbal el ser arrestado por desobedecer una orden directa de mi superior, pero sinceramente en ese momento y después de hablar con la mujer, de ver la cara de cansancio y miedo de los dos críos, pensé que no tenia otra elección, tampoco quería implicar a la gente del pelotón en mi decisión, que como tal y jefe de el mismo, aceptarían sin regañadientes alguno, así que me dirigí hacia City el cabo mas antiguo del pelotón y le comente cual era mi decisión, el me miro y asintió con la cabeza, era uno de los mejores cabos de la compañía y estaba conmigo, murciano de nacimiento llevábamos juntos casi cinco años, desde Melilla, así que me conocía sobradamente para saber e intuir cual era mis pensamientos sobre el tema y de sobra sabia que no consentiría que los chavales y su madre estuvieran de la mano de dios perdidos por estos montes a la espera que algún desaprensivo del HVO los cazara como a ciervos en plena temporada de caza mayor.


Una vez en el vehiculo, mire al madriles y al guaje, de repente el madriles me dijo-desea que le de algún casco?-el guaje directamente me alargo el suyo, las miradas de complicidad eran demasiado evidentes entre ambos, me volví hacia el Gestapo y le dije-coméntale a la mujer que entren dentro del vehiculo, que estarán mas calientes hasta que nos vayamos, al menos así se quitaran el frío del cuerpo los crios y ella-,me introduje en el interior del vehiculo, el crío mas pequeño estaba sentado al lado de la puerta, con el calor y la taza de leche caliente que le dimos con el chocolate, estaba medio drogi, se notaba el cansancio en su cara, demasiado camino para un chaval de tan corta edad, una vez dentro me volví hacia el, lo recogí por debajo de los brazos, lo levante con cuidado de no darle con la cabeza en el techo del vehiculo y lo acerque hasta el asiento mas próximo que tenia junto a mí, cerca del puesto del jefe del vehiculo por donde tenia que tener medio cuerpo fuera, mí asiento el cual no utilizaba, lo abrí y lo deje sentado en el, allí, el calor era mas agradable todavía porque estaba cerca del motor del vehiculo, nos quedaban pocos kilómetros para entrar en Mostar así que ……que podía perder hoy? y talvez ganar?,ganar demasiado…………un par de vidas al menos.

Minutos después suena la radio, el chasquido que anunciaba encender motores y continuamos la marcha, avisé a la gente de que embarcaran en el vehiculo, la madre se dio la vuelta para salir con sus crios del vehiculo y se dio cuenta que en ese momento el mas pequeño que estaba a mi lado, tenía colocado en la cabeza un casco Marte del ejercito español, con las fundas de la UN en color azul, mí casco, el cual le estaba apretando a la cabecita con el barbuquejo, para que no se le cayera, después y mientras la gente embarcaba, le puse mi anti fragmento en el cuerpo, que previamente me había desecho de el, colocándome encima el correaje y la bomber, si tenia que morir, daba igual que yo llevar apuesto el anti fragmento o no, pero al menos al crío le haría bien, el guaje hizo lo propio con el otro chaval, al ir dentro de la torreta eran dos prendas que no le servían, mas bien le estorbaban, ya que una era incomoda para moverse en un espacio tan reducido y la otra no le servia porque tanto el como el conductor y yo, debíamos de llevar los cascos vehiculares, miré hacia la entrada del vehiculo para comprobar que todos estábamos dentro y poder iniciar el movimiento, cuando me encontré con dos ojos con un brillo especial en ellos, aún tenían esa belleza de antaño y a pesar del cansancio y el sufrimiento, junto con esa lagrima que empezó a brotarle de los mismos le hacia mas interesante a la par que hermosa, unos segundos solos,-vamos a Mostar-le dije, ella pareció entenderme, ya que me cogio la mano que intentaba de seguir cerrando el chaleco al menor de sus hijos, con las dos suyas y soltando una me hizo la señal de la cruz en la frente, a la vez que me decía -grazie tante, mille grazie-directamente un casco y un chaleco aparecieron por la parte de la torreta, era la del conductor, él guaje se la entrego a la madre, mientras miraba a todos los que estaban dentro y repetía las mismas palabras a cada uno, le dije a Gestapo, qué ocupara el lugar que continuaba al lado de ella, para que le dijera las cosas en caso de problemas, no pude seguir mirándola y le deje a guaje que le cerrara el chaleco a los críos, me levante en mi puesto y ordene-cerrar puerta-por radio, el interfono estaba encendido,-inicia movimiento madri-,sierra 3 para toda la malla, sierra tres para toda la maya, inicio movimiento-vuelvo la vista hacia tras y veo al Lusitania que me sigue, de moverse y entrar tras de mi en la carretera, el resto de la columna se pone en movimiento seguidamente, nos quedan poco mas de diez míseros kilómetros para el puente de TITO y entrar en el boulevard, espero que no ocurra nada, que nos haga abrir fuego o que seamos alcanzados por algún proyectil, llevo a crios conmigo y eso me preocupa ahora mas que todos los demás que vamos dentro, éstos diez kilómetros de mierda van a ser un infierno hasta conseguir llegar a zona musulmana y abajar a esta familia de aquí, el maño, mí jefe ahora mismo no me preocupa,-guaje, carga la maquina y estate atento, por si las moscas-le comunico por radio-afirmo, me contesta-hoy si dios quiere una familia descansaran juntos, después de demasiado tiempo, al menos si deben morir que lo hagan juntos y defendiéndose, al menos es lo que a mi me gustaría y es lo que ella prefiere.

domingo, 24 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XX)

Cuando al final salí ayer del bar me fui sin verla, supongo que tendría otras cosas mas importantes que hacer o talvez hubiera encontrado a alguien apropiado y acorde con su edad, lo cual no me resultaría difícil de entender, ya que ni ella me debe alguna explicación de sus actos a mi y que decir que yo tampoco a ella, lo que si es cierto es que me invadía en el alma y el corazón las ganas de verla y pasar el día a su lado, pero en este mundo todo no se puede tener, seria demasiado bonito y eso es una utopia.


Así que me calce la pelliza y volví a salir a la calle, no me apetecía regresar a casa y además solo, por lo que decidí andar en dirección a al calle de la mina, desde allí a los ocho caños, para mas tarde pasar a bajar por el puente viejo hacia los baños árabes y dirigirme a casa de Tomas, una venta reconvertida en restaurante desde donde se puede apreciar la belleza de las murallas que rodean la zona antigua de la ciudadela, una zona súper tranquila, entre la entrada a la ciudad por la zona mora y el campo, me apetecía tomar un buen plato de pueblo con un buen vino del país, cocina casera de toda la vida.

Nada mas salir del local, las casualidades de la vida doy de narices con Jorge, viejo amigo de correrías de juventud dentro de la milicia, gallego reconvertido, el cual dejo a su familia en el norte por Galicia y un dia tras licenciarse hace ya algunos años,decidio quedarse por estos lares de Dios, en busca no se de que,aunque las malas lenguas dicen que fue por una mujer, una andaluza morena de esas que apartan el sentido y que al final le hirió el corazón de muerte, aun así por decisión propia decide seguirla e intentar volver a enamorarla, misión ardua difícil, ya que por lo que conozco del tema, esta tenia precio, y lo que el podía subastar era mas bien poco, aún así y sabiendo el, que yo lo se, nunca dejo de ser un buen amigo y un compañero de fatigas de esos que solo se pueden contar con una mano, persona de las que te dan aunque a el le falte, además de tener una voz para el cante que mas de uno quisiera tenerla aun sin ser de la tierra, pero como el decía “soy andaluz, de Pontevedra paisano”,así que hay queda eso.

Nada mas vernos me dijo que donde carajo iba, le comente cual era mi intención, directamente paso al bar, y en unos segundos guitarra en mano con su funda por eso de la lluvia no jodiera a su novia, varios mas que se apuntaron al paseo de las dos y en vista del éxito este grupo de indomables en las fiestas nos dirigimos hacia casa Tomas, a deleitarnos con unos sabrosos platos de comida casera, unos vinos de la tierra, un buen cante y todo aliñado con el calor de una buena chimenea, al calor de la lumbre.

Supongo que es así como las fiestas salen del carajo, sin planearlas, sólo dejándose llevar por la masa fiestera del momento, durante el trayecto las risas y los cantes a palo o a capela como quieran llamarlo no faltan, da igual la lluvia o el frió, las gentes que andan por las calles próximas y aledañas ya nos conocen, nos saludan y les brilla las caras cuando nos ven de llegar a su lado, es como si la alegría que estos locos profundos llevan en el cuerpo invadan todo lo que pasa por sus lados, incluso mi alma se alegra de oírlos reír y cantar, el trayecto es largo, así que las paradas en varios bares de la zona se suceden, sobre todo, cuándo nos ven de entrar por la puerta, cómo he anotado antes somos demasiados conocidos así que solo con asomar la gaita la barra estas servida y la fiesta dispuesta, al segundo bar de la ruta, me acerco a Jorge y le sugiero que apague la radio de la gente por que no llegamos a tomar el primer plato, me mira se ríe, pide otra dos copas mas, me ofrece y enciende un cigarro y por dios que carajo voy a hacerle, sino es que no para, son casi las tres y no hemos recorrido mas de cuatrocientos metros, de los cuales llevamos dos paradas, esto sin contar con que aun nos quedan unos mil quinientos metros mas y otros tres bares por lo menos a cual peor y todos son paradas obligadas, sobre todo en el penúltimo el cual es al que mas le temo. La espuela, pedazo de tugurio donde le cante esta a la orden del dia y uno de los mejores sitios donde te sirven unas ensaladillas rusas que quitan el sentido, si además le acoplas buen vino o una cerveza de botella bien fría, mal asunto, creo que hoy y al paso que llevo, ni bajare a casa Tomas, ni almorzare con cante o sin el junto a la lumbre de esa chimenea y además me veo que con las tapas, el vinillo, el buen ambiente, veré hoy de clarear el dia de mañana y tomar un café con aguardiente en el puente nuevo admirando la salida de Lorenzo, junto al gallego andaluz y con una mirla como un piano.

Son las tres de la tarde, llevo andados cuatrocientos metros y dos bares, eso si, el cante hoy, que no falte………aun así, me gustaría que virginia apareciera, será el momento ideal para salir pitando junto a ella y compartir lo que me reste de día a su lado.

viernes, 22 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XIX)

Solo deseo pasear, caminar por la alameda y observar el ambiente, necesito que me de el fresco invernal en la cara y las gotas de lluvia que por esta época sacuden las calles de mi ciudad, el olor a madera quemada que desprenden sus chimeneas, el gris del cielo con destellos de luz en el horizonte, el olor a mojado de sus calles y de su alameda donde me encuentro, aun siendo las doce del mediodía, el frío que atraviesa la pelliza se clava en el cuerpo como alma que lleva el diablo, aún así ,apetece de estar en la calle, paseando, y observando a los crios como saltan en los charcos, restos de la nieve que hace unos días pintaba de blanco el suelo de la alameda, o esos acianos que sentados en los pocos bancos que quedan secos, reparten el pan a las palomas como entretenimiento hasta la hora del domino, o esas madres que compran a los hijos las chucherías en el único kiosco (carrillo en andaluz) que aun esta en pie dentro de la alameda y que conocí de crió, ahora después de cuarenta años, sigue funcionando como el primer día, dónde se compraban los altamuces (chochitos), y para los que nos sentíamos un poco mas hombres a pesar de ser aun demasiados crios, los cigarros sueltos a cinco pesetas tres, da igual que fueran bisontes, celtas cortos o largos ,ducados, rex, Lola o el que tuviera mas a mano el quiosquero.


Sigo dando vueltas por la alameda sin mirar el tiempo desde sus fuentes y árboles centenarios hasta los balcones que asoman al tajo, donde paro, da igual cual de ellos, la lluvia cae, fina y en ese lugar la gravedad para ella no existe, levanta el vuelo como si lloviera del suelo en vez del cielo, el agua empaña mi cara, aún así seca rápido a la vez que se moja, me creo un vigía oteando el horizonte, dónde lo único que se divisa es campo y monte, las manos en los bolsillos, resguardas del frío y el agua, paso a tras y sigo la marcha, por el paseo de los ingleses, ,hasta el final y vuelta a empezar, a deshacer el camino andado, sin tregua pero sin prisa, hacia ese antiguo tío vivo que aun queda perenne en su lugar donde en su día fue colocado, ahora por el mal tiempo con su toldo cerrado, pero que aun funciona, sigue lloviendo, agua fina que parece que no cala, pero que cuando menos lo esperas estas empapado, puede que sea desagradable el frío y la lluvia, pero aun así, es un día precioso para dar una vuelta por la alameda y observar a los que con este tiempo están disfrutando del lugar y su paisaje.

Las niñas pasan al lado, con su olor a frescura e inocencia y las no tan niñas que van buscando el primer amor invernal o alguna aventura que le espere por los rincones y jardines de esta alameda, dirijo mis pasos hacia el centro, a buscar el bar de siempre donde calentar el cuerpo con un buen vino, o talvez busco a Virginia, cómo si la cosa no fuera conmigo, demasiadas mujeres bonitas cruzan delante de mí, imprescindible volverse para admirar sus cuerpos, y oler sus aromas que fluyen en el ambiente con el olor a jardines frescos, paso por la plaza de toros, reliquia de antaño, dónde paro y enciendo un cigarro, dejo pasar algunos coches y paso la carretera sin prisas, entrando en un callejos estrecho con demasiada historia, estoy cerca de la verdad, bar conocido desde siempre con ese nombre, dónde el ambiente es joven, dónde no se ha perdido la alegría de los días de fiesta, las mañanas de copas y tapeos y las noches de música complicidad y ternura.

Abro las puertas del mismo y el calor interior me invade el cuerpo, dando un respingo, los pelos se ponen de punta al sentir la temperatura del mismo, nada mas verme de entrar el camarero, directamente me pone lo de siempre, un lagrima, unas olivas y al rincón de la barra, cómo si el sitio lo tuviera adjudicado desde siempre, abro la pelliza, la suelto en la percha cercana, y doy un buen sorbo a la copa, tanto que directamente vuelvo a tener la segunda en la barra frente a mi, sin decir nada, rapidez y eficacia del camarero que conoce a su clientela de siempre, la música suena, la de la tierra por derecho, el calor, el humo del tabaco, las guitarras que parecen que nunca callan en este lugar, las voces de fiestas al son de las mismas, los palmeos siguiendo el ritmo y la gente guapa que disfrutan cantando y escuchando, los guiris, con su copas de vino, sentados hablando y de vez encunado con la intención de seguir un palmeo que ni entienden y que son incapaces de llevar el ritmo, pero al menos lo intentan, y como no, se les deja que se acoplen a la fiesta, cada uno a su bola, no diviso a Virginia, talvez no venga, puede que sea demasiado pronto para ella, aún así, enciendo un cigarro, saboreo la segunda copa, unas olivas a la boca y espero que surja el milagro, hoy soy yo quien la busca entre la gente, hoy deseo verla y sentir su calor, aunque solo sea de su mirada.

Hoy solo quiero pasear por la alameda centenaria, observar a la gente, el ambiente y que el frío invernal y esta agua fina, me invada el cuerpo y la cara, como alma que lleva el diablo.

lunes, 18 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XVIII)

Salí del vehiculo a toda velocidad, en dirección al puesto donde se dio la alarma, cuándo llegue me encontré el panorama, una madre con dos críos, qué habían subido por la ladera, y no se como cojones lo hicieron, estaban con las manos en alto, con una cara de terror que se les veía a leguas, creo que nos e esperaban encontrarse allí con nosotros, o talvez si, la cuestión es que aparecieron de la nada, gracias a dios a nadie le dio por abrir fuego, no llevaban nada consigo y hacia un frío bastante curioso, de hecho los crios y ella misma estaban temblando, supongo que además del frió, por el miedo que llevaban en el cuerpo, los críos, él mayor que tuviera unos doce años, el otro no creo que tuviera mas de seis, ella era joven aun, aunque bastante demacrada, seria el cansancio.

en esta zona además del idioma oficial, también se hablaba el italiano, el ingles y sobre todo el alemán, por suerte en mi pelotón teníamos a un hijo de emigrantes españoles, que había pasado buena parte de su vida en Munhein (Alemania),donde nació, hablaba perfectamente el castellano, por ser hijos de españoles y el alemán por ser su idioma de nacimiento, así que ordene a uno de los del puesto que fuera a buscarle a la posición mas cercana a la carretera, estaba allí controlando el acceso a la misma.

Recogí al crío mas pequeño, ordenando que bajaran las armas y los acerque al BMR, dentro hacia bastante calor, al menos algo de frío les quitaría del cuerpo, la madre me decía- bambino no-entiendo que seria que lo soltara, le respondí muy despacio-piano, piano- que estuviera tranquila y le indique por gestos que vinieran conmigo ella y el otro crío, cuando llegamos al vehiculo, saque de la funda la manta americana, senté a los dos crios dentro del vehiculo al lado de la puerta y les puse el mismo por encima, en ese momento la madre creo que se calmo un poco, vi como el cuerpo y la expresión de la cara se le relajaba, lo suficiente como para que estuviera tranquila, saque un paquete de Camel y le ofrecí un cigarro, lo cual acepto, le dije al guaje que llamara al Maño por radio, para que se acercara al vehiculo urgente, la artillería seguía tronando sobre Mostar, a cada explosión aun estando lejos los crios saltaban, la madre también.

Cuando llego el “GESTAPO”,así era como le llamábamos cariñosamente, le dije que le preguntara a la madre si hablaba alemán, a lo cual este le pregunta-sprechen Deutsche,(algo así)-esta asiente con la cabeza, el Maño llega hasta mi posición en el vehiculo, al llegar le comento lo que ocurre y me dice que intente sacarle algo en claro de que narices era lo que estaba sucediendo, hace unas semanas las cosas estaban caldeadas en la zona pero no habían llegado a tanto, así que toda la información que se pudiera reunir nos seria de utilidad, toda la información que nos pudo dar era la que ya sabíamos, bien es cierto que nos dijo que existían grupos de tiradores descontrolados que tenían demasiadas zonas cubiertas en el interior de la ciudad, dónde cualquier cosa que asomara la testa, era directamente abatido, a partir de aquí empezaron a salir los tiradores locos, la mayoría de ellos expertos en tiros de largo alcance provistos de armas para tal efecto, si ya de por si la cosa estaba cruda ahora estaba mas de la cuenta, éstos apostados en altura eran difíciles de localizar y por norma los yugoslavos eran tiradores expertos con fusiles de precisión en sus manos, seguimos con las preguntas, una de ellas era que carajo hacia por esta zona, cuándo todos los demás iban saliendo de esta en direcciones diversas, seguramente en busca de algún familiar que viviera en los pueblos colindantes e incluso mas lejos, nos dijo que quería regresar a Mostar, que llevaba dos días con los crios dando tumbos por el monte y escondiéndose de las milicias croatas, para que no la detectaran, no hay que añadir que estaban sin agua desde hacia dos días y sin alimentos, en una guerra, cada pero se lame su cipote y este era uno de esos casos, dónde estábamos situados la mayoría de la población era de etnia croata, nos dijo que estaba casada con un musulmán, que se encontraba en la zona donde íbamos (ella lógicamente no lo sabia),que ella era serbia y que desde que se casaron antes de que empezara la contienda, por motivos de trabajo (su marido era arquitecto) se desplazaron a vivir a Mostar, lugar de nacimiento de sus hijos, donde les cogio el conflicto, y que su intención era reunirse con el marido, pero que por las circunstancias no era capaz de llegar ni a Mostar, ni cruzar las líneas para desplazarse a zona serbia, desde donde podría llegar a casa de algún familiar.

El maño y yo nos alejamos del vehiculo, au8n no habíamos recibido la orden de reiniciar el movimiento, me dijo que no podíamos llevarlos con nosotros, pero que se lo comentaría a los de la UN que venían con el convoy para ver que podíamos hacer, me cuadre en primer tiempo de saludo y el dije a la orden mi teniente, pero dentro de mi yo ya tenia claro que era lo que tenia que hacer, bajo mi responsabilidad y contraviniendo una orden directa de mi superior, algo por lo que me podría jugar un arresto de todas, todas, seguro, pero sinceramente en ese momento me la bufo olímpicamente.

domingo, 17 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XVII)

Estábamos cerca de Mostar, unos kilómetros nos separan de ella, ciudad hundida en el terreno limitada por varias montañas a su alrededor, al norte serbios, al oeste croatas, en el centro los bosnios musulmanes, dentro de la misma población están divididos en etnias, la misma ciudad dividida por limites naturales, él Neretva la parte por la mitad, para poder llegar donde teníamos que soltar parte del convoy estaba situada tras el puente Marsala (Marsala Tito),única via para entrada en la parte izquierda del Neretva, Mostar este, en su época debió ser un lugar hermoso, hoy apenas se puede sobrevivir en el, a pesar de ello, es de los lugares mas hermosos que jamás he visto, de los tres puentes que cruzaban Mostar para los vehículos solo quedaba en pie, este, conocido por los españoles como el puente de Tito, el cual nos dejaba en el boulevard de Mostar, único lugar accesible para los vehículos que llevamos y además uno de los recorridos mas peligrosos que existían en esos momentos, esto dejaba de ser un juego de niños.


Antes de seguir avanzando recibimos una llamada de la base española en Mostar, los de la UN la reciben de la base que tenían ellos y donde teníamos que llegar con el convoy, debíamos de detener los vehículos, Mostar estaba siendo artillada desde los montes cercanos, los únicos que podían hacerlo eran los croatas y serbios, la gente del BIH no tenían material artillero para poder bombardear su propia ciudad, así que continúe la marcha hasta el limite de la bajada para enfilar la carretera hacia Mostar, ha la izquierda de Buna, dónde existía un espacio disponible para poder parar los vehículos fuera de la carretera y establecer una posición defensiva eventual, no sabíamos el tiempo que pasaríamos en ella. Una vez pasado el arbolado y en altura como defensa natural pare el vehiculo casi en el limite de la bajada que enfila hacia Mostar, ha la derecha de la carretera, éste terreno elevado me hacia de cubierta natural, bajo ella a la derecha Buna, a la izquierda el Neretva y los montes que hundían a Mostar en el terreno, frente a mi, el río que se partía en dos bifurcaciones por debajo de la carretera. Mi vehiculo quedaba en vanguardia con el del Lusitania, cubriendo la entrada por el frente, en la altura, tras de mi los vehículos del centro del convoy tenían espacio suficiente como para entrar y poder apagar motores, tras ellos y ya pegados a la arboleda casi al limite, el ultimo vehiculo de mi sección cubriendo la retaguardia y el que quedaba del Lusitania que debió de situarse a la izquierda de la carretera, ya no entraban mas vehículos.

Una vez parados, situé el vehiculo al resguardo de la pantalla natural que tenia a mi izquierda, dejando al frente unos cien grados de cobertura para la 12´70 de tal forma que cubría todo el recorrido de la carretera hasta la subida, la maquina tiene un alcance de dos mil metros efectivos en posición en la torre, aunque no se utilice para tanta distancia, con mil metros me bastaba, la MG/42,la situé a cien metros del vehiculo al frente entre unas piedras que sobre salían de la cota y que tenia una desenfilada para el tiro, quien quisiera subir por hay se llevaría una grata sorpresa, al resto los situé en defensiva a la izquierda y derecha de la MG, cubriendo la zona hasta llegar a escasos metros de la carretera, el perímetro ya lo tenia cubierto al frente, unos setenta metros desde la carretera hasta la pantalla de la montaña que nos cubría.

En esos momentos levante la vista y aunque aun no divisaba Mostar, si veía el humo que provenía de sus calles, el ruido de los proyectiles al impactar contra el suelo, el silbido de los mismos mientras volaban hacia sus objetivos, la tierra, aún a pesar de la distancia que nos separaba, se movía a una ínfima escala con cada descarga en el terreno, desde la zona mas alta, divisé por la carretera a civiles que huían en dirección a Blagaj, otros se movían a toda marcha hacia nosotros por la carretera, no se decir si eran croatas o serbios, lo que si esta claro que los que eran musulmanes no podían salir de la zona donde estaban, al menos la mayoría de ellos, estaban sitiados.

Comunico por radio con el Maño, para ver el tiempo que estaríamos en este sitio, los pozos de tiradores eran eventuales, meras cubiertas que ya tenia el terreno, dónde nos cubrían de las vistas pero no del fuego en caso de producirse, así que a la espera de salir de esa ratonera cuanto antes, decidí en vista de que el tampoco sabia que tiempo estaríamos, el dejar que la gente sacar las raciones de provisión y comieran algo ,llevamos demasiado tiempo sin meter nada en el estomago, éste en principio era un buen momento para ello, dentro del vehiculo quedábamos tres, el conductor (el “madriles”),mi tirador (“el guaje”) y yo, era mi puesto de mando, dónde tenia la radio y desde donde controlaba a mi gente, cómo siempre, desde casa a cualquiera de nosotros la familia nos enviaba algo de paquetería, con surtidos de embutidos y comida(típico spain),así que abrimos un paquete que mandaron al guaje, donde venia jamón serrano al vacío sin hueso, una botella de vino de sangre de toro y unas fabes enlatadas, buenísimo, sobré todo con el frío que hacia, me dispuse con la FACA a cortar el jamón y repartir algo entre el resto del pelotón (siempre compartíamos lo que nos llegaba de España), cuando termine de cortar y prepararme para salir alguien de los míos dio la voz de alarma, un alto en spanis inglis que no se si quien fuera lo entendería, los nervios y los cinco sentidos estaban a flor de piel, lo mejor de esto es que procedía de un entrante, que teníamos a la derecha, era imposible que alguien entrara por ese lado del monte o al menos la dificultad era bastante alta, aún así nos daba tiempo controlar esa subida también, dé todas formas quien fuera lo había logrado.