La RAE dice sobre un ermitaño: 1 Persona que vive sola en una ermita en donde se dedica a la oración y al cuidado del lugar. eremita. 2 Persona que vive sola en un lugar deshabitado, especialmente si se dedica a la oración. eremita. — adj./s. m. y f. 3 Se aplica a la persona que vive en soledad sin mantener contacto con los demás. No me dedico a la oración, supongo que debe de haber algo mas, después de este paso, sino es así y estoy equivocado, entonces solo me resta añadir, "qué el cielo y el infierno, es una misma cosa y están juntas en el mismo lugar, aquí, en la tierra y ahora", no pretendo hablar de política o escribir sobre ella, ni tampoco pretendo que este sea un espacio sobre un diario, solo quiero expresarme, contar lo que siento, sin necesidad de hacerlo frente a alguien, cómo si hablara conmigo mismo. Las personas son ellas y sus circunstancias, están son las mías, no soy filosofo, ni tampoco poseo una carrera universitaria, soy del pueblo llano, uno mas que un día fue aventurero, soñador y algo bohemio, creí en la gente, ahora no creo en nadie, pretendo que esto sea algo parecido a un libro, no se si cuando me canse de escribir para mi, volveré a hacerlo, es difícil sin ser universitario, periodista o experto en la materia el tener acceso a publicar algo, cómo esto es así y desconozco como se debe de hacer, lo realizo por este medio, si alguien al leerlo no recibe contestación alguna, qué no lo tome como una falta de respeto, no es mi intención, la puerta queda abierta para quien desee pasar y leer un libro, sobre una de tantas vidas reales, que decide por circunstancias convertirse en EL ERMITAÑO. Un saludo.

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La postal que no puede faltar.Son 7 fotos unidas en Photoshop. El autor Manuel Pozo Coronado

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lunes, 18 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XVIII)

Salí del vehiculo a toda velocidad, en dirección al puesto donde se dio la alarma, cuándo llegue me encontré el panorama, una madre con dos críos, qué habían subido por la ladera, y no se como cojones lo hicieron, estaban con las manos en alto, con una cara de terror que se les veía a leguas, creo que nos e esperaban encontrarse allí con nosotros, o talvez si, la cuestión es que aparecieron de la nada, gracias a dios a nadie le dio por abrir fuego, no llevaban nada consigo y hacia un frío bastante curioso, de hecho los crios y ella misma estaban temblando, supongo que además del frió, por el miedo que llevaban en el cuerpo, los críos, él mayor que tuviera unos doce años, el otro no creo que tuviera mas de seis, ella era joven aun, aunque bastante demacrada, seria el cansancio.

en esta zona además del idioma oficial, también se hablaba el italiano, el ingles y sobre todo el alemán, por suerte en mi pelotón teníamos a un hijo de emigrantes españoles, que había pasado buena parte de su vida en Munhein (Alemania),donde nació, hablaba perfectamente el castellano, por ser hijos de españoles y el alemán por ser su idioma de nacimiento, así que ordene a uno de los del puesto que fuera a buscarle a la posición mas cercana a la carretera, estaba allí controlando el acceso a la misma.

Recogí al crío mas pequeño, ordenando que bajaran las armas y los acerque al BMR, dentro hacia bastante calor, al menos algo de frío les quitaría del cuerpo, la madre me decía- bambino no-entiendo que seria que lo soltara, le respondí muy despacio-piano, piano- que estuviera tranquila y le indique por gestos que vinieran conmigo ella y el otro crío, cuando llegamos al vehiculo, saque de la funda la manta americana, senté a los dos crios dentro del vehiculo al lado de la puerta y les puse el mismo por encima, en ese momento la madre creo que se calmo un poco, vi como el cuerpo y la expresión de la cara se le relajaba, lo suficiente como para que estuviera tranquila, saque un paquete de Camel y le ofrecí un cigarro, lo cual acepto, le dije al guaje que llamara al Maño por radio, para que se acercara al vehiculo urgente, la artillería seguía tronando sobre Mostar, a cada explosión aun estando lejos los crios saltaban, la madre también.

Cuando llego el “GESTAPO”,así era como le llamábamos cariñosamente, le dije que le preguntara a la madre si hablaba alemán, a lo cual este le pregunta-sprechen Deutsche,(algo así)-esta asiente con la cabeza, el Maño llega hasta mi posición en el vehiculo, al llegar le comento lo que ocurre y me dice que intente sacarle algo en claro de que narices era lo que estaba sucediendo, hace unas semanas las cosas estaban caldeadas en la zona pero no habían llegado a tanto, así que toda la información que se pudiera reunir nos seria de utilidad, toda la información que nos pudo dar era la que ya sabíamos, bien es cierto que nos dijo que existían grupos de tiradores descontrolados que tenían demasiadas zonas cubiertas en el interior de la ciudad, dónde cualquier cosa que asomara la testa, era directamente abatido, a partir de aquí empezaron a salir los tiradores locos, la mayoría de ellos expertos en tiros de largo alcance provistos de armas para tal efecto, si ya de por si la cosa estaba cruda ahora estaba mas de la cuenta, éstos apostados en altura eran difíciles de localizar y por norma los yugoslavos eran tiradores expertos con fusiles de precisión en sus manos, seguimos con las preguntas, una de ellas era que carajo hacia por esta zona, cuándo todos los demás iban saliendo de esta en direcciones diversas, seguramente en busca de algún familiar que viviera en los pueblos colindantes e incluso mas lejos, nos dijo que quería regresar a Mostar, que llevaba dos días con los crios dando tumbos por el monte y escondiéndose de las milicias croatas, para que no la detectaran, no hay que añadir que estaban sin agua desde hacia dos días y sin alimentos, en una guerra, cada pero se lame su cipote y este era uno de esos casos, dónde estábamos situados la mayoría de la población era de etnia croata, nos dijo que estaba casada con un musulmán, que se encontraba en la zona donde íbamos (ella lógicamente no lo sabia),que ella era serbia y que desde que se casaron antes de que empezara la contienda, por motivos de trabajo (su marido era arquitecto) se desplazaron a vivir a Mostar, lugar de nacimiento de sus hijos, donde les cogio el conflicto, y que su intención era reunirse con el marido, pero que por las circunstancias no era capaz de llegar ni a Mostar, ni cruzar las líneas para desplazarse a zona serbia, desde donde podría llegar a casa de algún familiar.

El maño y yo nos alejamos del vehiculo, au8n no habíamos recibido la orden de reiniciar el movimiento, me dijo que no podíamos llevarlos con nosotros, pero que se lo comentaría a los de la UN que venían con el convoy para ver que podíamos hacer, me cuadre en primer tiempo de saludo y el dije a la orden mi teniente, pero dentro de mi yo ya tenia claro que era lo que tenia que hacer, bajo mi responsabilidad y contraviniendo una orden directa de mi superior, algo por lo que me podría jugar un arresto de todas, todas, seguro, pero sinceramente en ese momento me la bufo olímpicamente.

domingo, 17 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XVII)

Estábamos cerca de Mostar, unos kilómetros nos separan de ella, ciudad hundida en el terreno limitada por varias montañas a su alrededor, al norte serbios, al oeste croatas, en el centro los bosnios musulmanes, dentro de la misma población están divididos en etnias, la misma ciudad dividida por limites naturales, él Neretva la parte por la mitad, para poder llegar donde teníamos que soltar parte del convoy estaba situada tras el puente Marsala (Marsala Tito),única via para entrada en la parte izquierda del Neretva, Mostar este, en su época debió ser un lugar hermoso, hoy apenas se puede sobrevivir en el, a pesar de ello, es de los lugares mas hermosos que jamás he visto, de los tres puentes que cruzaban Mostar para los vehículos solo quedaba en pie, este, conocido por los españoles como el puente de Tito, el cual nos dejaba en el boulevard de Mostar, único lugar accesible para los vehículos que llevamos y además uno de los recorridos mas peligrosos que existían en esos momentos, esto dejaba de ser un juego de niños.


Antes de seguir avanzando recibimos una llamada de la base española en Mostar, los de la UN la reciben de la base que tenían ellos y donde teníamos que llegar con el convoy, debíamos de detener los vehículos, Mostar estaba siendo artillada desde los montes cercanos, los únicos que podían hacerlo eran los croatas y serbios, la gente del BIH no tenían material artillero para poder bombardear su propia ciudad, así que continúe la marcha hasta el limite de la bajada para enfilar la carretera hacia Mostar, ha la izquierda de Buna, dónde existía un espacio disponible para poder parar los vehículos fuera de la carretera y establecer una posición defensiva eventual, no sabíamos el tiempo que pasaríamos en ella. Una vez pasado el arbolado y en altura como defensa natural pare el vehiculo casi en el limite de la bajada que enfila hacia Mostar, ha la derecha de la carretera, éste terreno elevado me hacia de cubierta natural, bajo ella a la derecha Buna, a la izquierda el Neretva y los montes que hundían a Mostar en el terreno, frente a mi, el río que se partía en dos bifurcaciones por debajo de la carretera. Mi vehiculo quedaba en vanguardia con el del Lusitania, cubriendo la entrada por el frente, en la altura, tras de mi los vehículos del centro del convoy tenían espacio suficiente como para entrar y poder apagar motores, tras ellos y ya pegados a la arboleda casi al limite, el ultimo vehiculo de mi sección cubriendo la retaguardia y el que quedaba del Lusitania que debió de situarse a la izquierda de la carretera, ya no entraban mas vehículos.

Una vez parados, situé el vehiculo al resguardo de la pantalla natural que tenia a mi izquierda, dejando al frente unos cien grados de cobertura para la 12´70 de tal forma que cubría todo el recorrido de la carretera hasta la subida, la maquina tiene un alcance de dos mil metros efectivos en posición en la torre, aunque no se utilice para tanta distancia, con mil metros me bastaba, la MG/42,la situé a cien metros del vehiculo al frente entre unas piedras que sobre salían de la cota y que tenia una desenfilada para el tiro, quien quisiera subir por hay se llevaría una grata sorpresa, al resto los situé en defensiva a la izquierda y derecha de la MG, cubriendo la zona hasta llegar a escasos metros de la carretera, el perímetro ya lo tenia cubierto al frente, unos setenta metros desde la carretera hasta la pantalla de la montaña que nos cubría.

En esos momentos levante la vista y aunque aun no divisaba Mostar, si veía el humo que provenía de sus calles, el ruido de los proyectiles al impactar contra el suelo, el silbido de los mismos mientras volaban hacia sus objetivos, la tierra, aún a pesar de la distancia que nos separaba, se movía a una ínfima escala con cada descarga en el terreno, desde la zona mas alta, divisé por la carretera a civiles que huían en dirección a Blagaj, otros se movían a toda marcha hacia nosotros por la carretera, no se decir si eran croatas o serbios, lo que si esta claro que los que eran musulmanes no podían salir de la zona donde estaban, al menos la mayoría de ellos, estaban sitiados.

Comunico por radio con el Maño, para ver el tiempo que estaríamos en este sitio, los pozos de tiradores eran eventuales, meras cubiertas que ya tenia el terreno, dónde nos cubrían de las vistas pero no del fuego en caso de producirse, así que a la espera de salir de esa ratonera cuanto antes, decidí en vista de que el tampoco sabia que tiempo estaríamos, el dejar que la gente sacar las raciones de provisión y comieran algo ,llevamos demasiado tiempo sin meter nada en el estomago, éste en principio era un buen momento para ello, dentro del vehiculo quedábamos tres, el conductor (el “madriles”),mi tirador (“el guaje”) y yo, era mi puesto de mando, dónde tenia la radio y desde donde controlaba a mi gente, cómo siempre, desde casa a cualquiera de nosotros la familia nos enviaba algo de paquetería, con surtidos de embutidos y comida(típico spain),así que abrimos un paquete que mandaron al guaje, donde venia jamón serrano al vacío sin hueso, una botella de vino de sangre de toro y unas fabes enlatadas, buenísimo, sobré todo con el frío que hacia, me dispuse con la FACA a cortar el jamón y repartir algo entre el resto del pelotón (siempre compartíamos lo que nos llegaba de España), cuando termine de cortar y prepararme para salir alguien de los míos dio la voz de alarma, un alto en spanis inglis que no se si quien fuera lo entendería, los nervios y los cinco sentidos estaban a flor de piel, lo mejor de esto es que procedía de un entrante, que teníamos a la derecha, era imposible que alguien entrara por ese lado del monte o al menos la dificultad era bastante alta, aún así nos daba tiempo controlar esa subida también, dé todas formas quien fuera lo había logrado.

viernes, 15 de enero de 2010

capitulo 2º (pagina XVI)

La oscuridad invade la calle, sentado al lado del teclado quedo mirando absorto la noche, las estrellas, y escuchando el silbido del viento que con su cántico entra por el marco de la ventana, casi esta amaneciendo, llevo toda la noche despierto sin poder conciliar el sueño, los recuerdos pasados siguen presente aun hoy, tantos años después de haberlos vivido.


Junto a mi buen compañero, el cual se deja querer, acaricio su hocico, despacio, el se relaja, puede que yo también, un sorbo de dragados y un cigarro, continúo pasmado observando la oscuridad que invade la calle, no hay estrellas, es noche cerrada, solo las luces de las farolas, qué alumbran la ciudad las cuales intentan de dar claridad a la misma sin mucho éxito, las imágenes se agolpan en mí, imágenes que creí que estaban olvidadas, imágenes de lugares y personas que jamás volveré a ver nuevamente las cuales hacen que sea incapaz de conciliar el sueño.

Esta apunto de amanecer, un sorbo mas de dragados y una profunda calada, suavemente en el Pioneer, la dulce voz de Carlos Goñi y Sole,” No diré que fue un infierno, pero tampoco fue tierno conseguir un poco de aire y respirar. A pesar de que en invierno la humedad rompe los huesos y en verano el sol te juzga sin piedad! Aun así te odio y quiero, amo el azul de tu cielo, aunque a veces no demuestre su color. Y yo que llevo escrito en la cara mil guerras y una ganada, que es estar dentro de ti.”,no me apetece de acoplar las manos al teclado, lo intento pero sigo absorto, con la música, el silbido que empuja la ventana hacia dentro, acompañando cada son que sale de los altavoces, mí buen amigo lame la mano, no quiere que deje de acariciarle, es el único momento donde parece que salgo de este letargo momentáneo, supongo que es la forma que tiene de decirme,” espabila macho¡”.

El ciclo de la vida continua, para mi es la pescadilla que se muerde la cola, un día mas, otro en este largo caminar por este cielo o este infierno, hace demasiado tiempo que deje de creer que ambas cosas existen en lugares diferentes, son las mismas y están en un mismo sitio, aquí, puede que los tiempos cambien, pero las formas siguen siendo las mismas, hoy con un poco de mas edad y ese ardor de juventud ya pasado, qué de vez en cuando brota nuevamente veo las cosas desde otro prisma, aunque siguen siendo las mismas cosas, demasiado camino recorrido para tan poca edad, demasiadas cosas vividas y poco entendidas que ahora intento de valorar sin encontrar una explicación efectiva, que me demuestre a mi mismo, que lo pasado tuvo un motivo para que fueran realizadas, no logro encontrar una explicación y un valor adecuado para mi convencimiento mutuo, no encuentro el equilibrio que perdí hace tiempo, algo deje en el camino y no logro recuperar, tampoco puede volver los pasos atrás y buscarlo, posiblemente deba de hacerlo en ruta e intentar no volver a torcer los pasos, pasos que antaño di demasiado rápidos, sin pensar en las consecuencias venideras, el ímpetu de la juventud que no te deja de parar, pensar y actuar, pero si el actuar y pensar sin pararte, buen problema cuando ya lo tienes encima y sin solución de cambiarlo.

No me arrepiento de nada de lo vivido, pero si que posiblemente sabiendo lo que hoy se, los hubiera realizado de otra formado talvez hubiera hecho lo mismo pero con mas calma, siguen las sombras que se adentran en el alma, la decepción de la persona amada, el engaño y la traición, el muro que se levanta cuando esto te ocurre, levantado con un cemento especial, irrompible, difícil de derribar, que te hace ser mezquino e hijo puta a veces, demasiadas veces, que te aparta de esta civilización hipócrita, de esta falsa humanidad compasiva y te adentra en el mundo de la realidad, en la realidad presente que encuentras diariamente en la calle, con las gentes que te rodean, dónde solo unos pocos vemos en gestos y miradas la falsedad de los que viven a tu lado, sólo unos pocos se libran, unos pocos que se pueden contar con los dedos de la mano y posiblemente con los de los pies y hay se corta, el dolor a base de palos te hace levantar la cortina de los ojos y observar la realidad de la libertad de la gente, existe una libertad, en una línea imaginaria la cual dice “que jamás hagas lo que no quieras que te hagan a ti”,esa línea se ha sobrepasado demasiadas veces, posiblemente yo fui el primero en pasarla, aunque siendo sincero lo desconozco, aun sigo siendo de aquellos que cerraban los tratos con un apretón de manos, mirando a la cara sin bajar la vista, hoy por desgracia esto ya no se estila, es preferible los documentos firmados, los cuales tendrán valor bancario y nada mas.

Un sorbo de dragados, una nueva calada, la música que no falte, sigo absorto frente a la ventana, pasmado con la oscuridad que ya va desvaneciendo dando paso a los reflejos de Lorenzo, hoy puede ser un buen día para caminar y alejarme un poco de este lugar, encontrar un sitio de paz donde poder despejar la mente y el alma, al menos durante unas horas, hasta volver a la realidad cotidiana del día a día, las luces de Lorenzo comienzan a enfilar los montes, con su color naranja, llevo toda la noche absorto, contemplando la oscuridad, las luces de las farolas, los recuerdos e imágenes pasadas me empañan el sueño, un sorbo mas de dragados, un nuevo cigarro, aún soy incapaz de teclear algo coherente, sigo absorto contemplando el final de la oscuridad y la llegada de Lorenzo, un ultimo sorbo por esta noche y el ultimo compás para mis oídos del Pioneer, “Y daré bien empleado el largo paso de años mientras siga respirando al despertar. Y tus ojos que, a la luz del día, me tiran de la cama sin piedad. Aun así te odio y quiero, amo el azul de tu cielo, aunque a veces no demuestre su color.Y yo que llevo escrito en la cara mil guerras y una ganada, que es estar dentro de ti.”

miércoles, 13 de enero de 2010

capitulo 1º (pagina XV)

Vuelve a ordenarme “el Maño”-bajar las armas-al observar que estos tienen las armas apuntando al suelo, muy despacio voy soltando la muñeca del croata, sin despegar la mirada de su cara, sin bajar mi arma corta de su vista, acompaño el movimiento con un simple juego de muñeca, sin despegar el arma de mi cuerpo, una vez suelto, bajo esta y despacio sin apartar la mirada de el vuelvo a enfundar el arma en su lugar de origen, la funda Bianchi, en mi costado derecho a la altura de la muñeca, la posición mas efectiva para una extracción rápida.


El teniente, los observadores y los de la UN siguen frente a mi en la carretera dialogando con el croata, están discutiendo, en vista de que este no ordena a nadie que saque de debajo del vehiculo las tres minas que han colocado para pararme decido bajar del mismo, sin soltar la rampa, sino por encima de el, antes ordeno a mis hombres que vuelvan a estar relajados pero atentos, por la radio le comunico al “guaje que no suelte los mandos de la torreta y al gitano que se relaje pero no demasiado y que siga con la MG/42 por fuera, salto del vehiculo ante la mirada del que acabo de tener sujeto, me acerco hacia las ruedas donde están las minas, tiro de la primera y la aparto de la rueda delantera, cuándo me acerco a la de en medio, el gitano me avisa giro hacia mi izquierda y vuelvo a empuñar el arma, sin extraerla de la funda, todos los que están en la carretera me miran, sobre todo el croata que intento subir al vehiculo, no se que carajo me esta diciendo, la cuestión es que se acercan los dos que venían con el y terminan de apartar las minas restantes del vehiculo.

Antes de volver a subir a mi lugar en el BMR, me acerco donde se encuentran mi jefe de sección y los observadores, el Maño me mira, no hace falta decir nada, es una mirada cómplice, de esas que te dicen buen trabajo compañero, uno de los observadores, el mas viejo de unos cincuenta años, con el pelo gris, sé gira hacia mi, me alcanza su mano, cuando acerco la mía y le cojo la mano, en castellano (lo cual no sabia que entendiera ni hablara),me dice-acabo de comprobar, qué lo que me habían contado de los soldados españoles es cierto- solo hago mi trabajo, le respondo, todos vuelven a su vehiculo, para entrar en el lugar del convoy que le corresponde, vuelvo mis pasos hacia tras para subir a mi vehiculo, antes de hacerlo me giro y vuelvo a cruzar una ultima mirada con el croata, éste me mira, levanta la mano a media cintura y hace

el típico gesto con la mano derecha, de apuntar un arma hacia mi y la dispara, giro completamente el cuerpo, hecho la mano a mi cintura donde llevo la funda de la FACA (navaja española de siete muelles, algunos llevan un machete en ese lugar, yo también, pero además llevo esta que siempre utilizo) la saco, abro la hoja despacio haciendo sonar cada uno de sus muelles, él gitano desde arriba me mira, cuándo termino de abrirla parece una catana, miro al croata, le hago el gesto de rebanarle el cuello con la misma, él me muestra una sonrisa irónica, con los ojos abiertos y admirando la FACA y me dice-españolo loco-por mi parte le muestro una sonrisa igual de irónica que la suya, cierro la FACA, la guardo en su sitio y subo al vehiculo, no le respondo, cuando vuelvo a colocarme el casco, miro al gitano que ha visto todo el tema, me mira y me dice-jefe que pelotas tiene-,me río.

Recibo la orden via radio por el jefe del VEC del Lusitania de continuar la marcha, doy la orden al madriles de que siga, zigzagueé el CHEK POINT croata y continuemos la marcha, seguimos dirección Mostar.

Le digo al guaje que vuelva conectar la música, vuelve a sonar los acordes de Barón Rojo, una de sus baladas famosa en los ochenta “Y tu Tormenta de trueno sin luz, eres símbolo de libertad, Yo nunca podría vivir, Sin tus cuerdas de acero tocar”,cuerdas de acero creo recordar que se llamaba la canción, bajo el cuerpo para enfrentarme a la torreta del vehiculo, por el interior le toco la espalda al guaje y le digo que prepare otro café, aún queda bastante y vamos demasiado despacio y que agregue un poquito de aguardiente al café, giro la cabeza para mirar al resto del pelotón que están a mi izquierda, estos se ríen y me aplauden, ya se ha encargado el “tano” de contar toda la historia que acaba de ver, no digo nada solo sonrío, este vehiculo es nuestra casa, y todos los que vamos dentro somos una familia y yo, el padre de ellos, hasta que regresemos a España, vuelvo a mi posición en el vehiculo, sigo viendo el deambular de la gente por la carretera, el ambiente sigue cargado, ahora que nos acercamos mas a destino, aun peor.

lunes, 11 de enero de 2010

capitulo 1º (pagina XIV)

Vuelta al camino, una parada obligada en el bar que abre sus puertas antes del amanecer, dónde esos agricultores curtidos la piel, comienzan el día, nieve o llueva, con sol o sin el, con el café en la mano, copa en barra de aguardiente o coñac( de esa antigua española, con la línea roja, la cual poco se ve),su cigarro mañanero, ducados a ser posible, donde se entablan las penas y glorias que suceden en el día anterior y las que puedan venir en el que comienza, hay que seguir cuidando los animales y los campos, aunque como hoy, el frío y la nieve no deje de articular ni un músculo del cuerpo, me siento en la barra, un café solo, una copa de dragados, un cigarro y observo la entrada de estos ya no tan jóvenes, que puntuales como el canto del gallo, comienzan a hacer su entrada por el local, unos conocidos, otros no tanto, el ambiente sigue siendo el mismo, cómo cuando mi padre andaba por esta tierra, los buenos días que no falten (la educación de antaño, que hoy brilla por su ausencia),es algo que no se le niega a nadie, aunque mas que buenos sean malos, sobre todo para ellos, los que te conocen preguntan por tu familia, los que no tanto, el vecino de al lado de la barra, le da norte de quien eres y quienes fueron tus progenitores, hasta que la luz llega a su menté, la bombilla se enciende y con un “ah, tu padre era…. y tu madre, es……”,queda zanjado el asunto, hasta la próxima entrada del siguiente. Yo no tengo que cuidar nada, ni alimentar a animal alguno, así que sigo con el periódico, mí cigarro, un nuevo café, una nueva copa y espero que amanezca, para acoplarme al camino, con la soledad que me acompaña.


Antiguo camino del calerin, vieja trocha que baja hasta el comienzo del perímetro donde comienzo el camino, viejo camino de los navales que hoy ya no existen, donde crío me sentaba bajo la higuera al resguardo del sol andaluz y de la sierra, cerca de la era, dónde se trillaba el trigo, camino de las espeñas, barrio caló por derecho lo que la fondo a la izquierda se divisa, sigo el camino hasta el mismo, camino empedrado, dé arena y barro, piedras que se vuelven inmensas conforme te adentras en ellas, camino despacio, sin prisas pero sin pausa y con la soledad que me acompaña.

Asomo tras la iglesia de Padre Jesús, camino empedrado, la fuente de los ocho caños frente a mí, nombre que toma el barrio, en honor a esta, puente viejo antigua entrada a mi tierra, feudo morisco inexpugnable, puente viejo que cruza la entrada del tajo a la ciudad morisca con su calzada empedrada, frente a el la fachada del palacio del Márquez de Salvatierra, donde comienza la antigua muralla, bajo a la izquierda por el camino que me lleva a los baños árabes, bordeando las murallas que resguardan a la ciudad al abrigo del infiel católico, murallas que tuvieron que salvar estos para poder tomar Granada, camino empedrado, aroma a campo y la soledad que me acompaña.

Continuo el camino, por la vereda que zigzaguea la muralla, hasta la ciudad, conocido como el barrio, antaño lugar donde se asentaba el viejo Zoco, plaza donde se compraba ropa, alimentos y neceseres varios antes de que llegaran las grandes superficies y que hoy por desgracia se perdió en el olvido, antigua venta del chorizo, frente a esta plaza del Zoco hoy cerrada, parada oficial para repostar el cuerpo, catar un buen vino y agregarlo a una buena tapa de productos de la tierra, arcos árabes, camino empedrado y la soledad que me acompaña.

Entro por la puerta principal de la muralla, ciudad mora, paso obligado desde Algeciras, para poder llegar a Granada, tierra de verano del rey moro, subo hasta la iglesia del Espíritu Santo, calles estrechas para poder entrar en la ciudad vieja, arcos árabes, subida dura donde las piernas se esfuerzan y el cuerpo se inclina hacia delante para mejorar la subida, como si de una reverencia fuera, camino empedrado y la soledad que me acompaña.

Plaza de los salesianos, iglesia de Santa María la mayor, Mezquita mayor de la Medina, convento de San Francisco, iglesia de María Auxiliadora, camino empedrado, calles estrechas, arcos árabes, sigo el camino hasta el palacio de Mondragón, frente a el por sus calles estrechas Santa Teresa, para hacer la primera parada en el campillo, frente al palacio del gigante, con su alminar de San Sebastian, antiguo convento carmelita y que fue torre de una de las mezquitas de mi tierra, tras de mi defensa naturales, el tajo, vuelta al camino, calle empedrada, calle estrecha, Casa de San Juan Bosco, patios y rejas andaluzas, camino empedrado, salida al puente nuevo, con el palacio del rey moro en la bajada de mi derecha, tierra de bandoleros, tierra mora, camino empedrado, hace frió, el manto blanco cubre sus calles, camino empedrado y la soledad que me acompaña.

domingo, 10 de enero de 2010

capitulo 1º (pagina XIII)

Continuamos la marcha por la ruta establecida, la carretera es un hervidero de gente, sobré todo niños, mujeres y ancianos, entre ellos deambulan algún que otro miliciano armado del HVO (milicias croatas), los rostros de la gente lo dice todo, entramos por la carretera que lleva al desvío de Stolac y la ristra enorme de gente zombi sigue igual, recibo un mensaje via radio del jefe de la sección en la que me dice que estemos atentos, esto no es normal, desde luego es algo que ya sabia, no hacia falta el queme lo comunicara por radio, soy yo el que va en vanguardia y soy el primero que encuentra a esta gente en la carretera, por lo tanto mi valoración de la situación es la misma que la de el que va en el centro del convoy.


Seguimos el trayecto via Mostar, el avance se esta haciendo lento, demasiado lento, de 60 Km./h no pasamos, incluso hay tramos que menos, algunos de los que deambulan por la carretera se nos quedan mirando, supongo que esperan un milagro, un milagro que no llega, no soy Dios, hemos dejado Stolac y nos acercamos a los cruces de Rodoc a la izquierda y de Nevesinje a la derecha, aunque aun quedan algunos kilómetros para llegar, la ruta se vuelve aun mas sinuosa, cada vez que ascendemos mas hacia el centro de Yugoslavia.

Sigo viendo gente por la carretera, en silencio, las miradas bajas, preocupados solo de los seres que les acompañan, algunos llevan la vista perdida en el horizonte, el vehiculo ya a esquivado a algunos, es como si no nos vieran de venir, como si fueran ciegos, pero con los ojos abiertos, no puedo seguir centrándome en las gentes, debo centrarme en la ruta, esto no tiene buena pinta y no huele demasiado bien. Sigue haciendo demasiado frío, aun así estoy sudando, me desplazo hacia la derecha del vehiculo, dónde se encuentra el motor, de tal forma que mantengo el cuerpo ladeado, mantengo el cien por cien de la visual al frente y con un pequeño giro de cabeza, controlo al VEC de caballería que me sigue a una distancia prudente, siento el calor que desprende el motor del BMR en el pequeño trozo de cara que me queda al descubierto, frente y ojos, hasta el tabique nasal, antes de llegar a la punta de la nariz, el ambiente esta cargado, huele a muerte.

El desvío a Nevesinje se encuentra a unos quince kilómetros desde donde estoy, es uno de los peores tramos, demasiadas curvas, demasiados lugares desde donde parapetarse y abrir fuego, demasiados bosques y arboledas, demasiados precipicios donde no poder virar con el vehiculo y colocarlo en desenfilada de casco, evitando la carretera, demasiados sitios donde colocar trampas explosivas y minas, es una ratonera, llevamos unas cinco horas aproximadas de camino, ésta nevando, suavemente, giro la cabeza hacia tras para seguir divisando el VEC, hemos entrado en una de las curvas y no lo veo, en ese momento el vehiculo frena en seco y se detiene, giro la cabeza con rapidez hacia el frente antes de darle la bronca al conductor, la torreta entra en posición a sus doce en punto(al frente de la carretera) y veo como el cierre del arma realiza su recorrido hacia tras y después con un golpe en seco y veloz lo efectúa hacia delante, acaba de introducir un cartucho de 12´70 mm en la recamara, levanto la vista y me encuentro con un CHEK POINT del HVO.

A cien metros de mi se encuentran situados los croatas, qué cojones hacen esta gente aquí, realizando un punto de control?,no están autorizado para ello, me digo a mi mismo, diviso a cuatro greñas uniformados con AK y PRG-7, tras el puesto de control diviso un vehiculo zestava con una batería antiaérea en posición, ordeno al guaje que se encargue de ella que no le quite la vista de encima, al mandriles, que no pare el vehiculo y que se cierre dentro de la cabina del conductor(todo esto le reciben el resto de mis hombres por la interfonia del vehiculo), la música se para, sólo escucho el ruido del motor y la respiración del tirador y del conductor por los auriculares (el casco vehicular), de repente oigo por la radio una voz que me dice-SIERRA a tu izquierda- cuando hago el movimiento para ese lado es demasiado tarde, veo salir corriendo hacia la cuneta a dos hombres con el mismo uniforme, hijos de puta, me han bloqueado el vehiculo con tres minas anticarro acoplándolas en las ruedas.

El VEC del Lusitania esta parado a cien metros tras de mí, su cañón veo que esta en posición de disparo, apuntando en dirección al puesto móvil, supongo que acaba de divisar al zestava croata, veo como la torreta de 20 mm se mueve y corrige el objetivo, por radio escucho como el jefe del VEC para la columna e informa al “Maño” de la situación, no tengo enlace radio con el resto, el terreno me hace de pantalla, sólo tengo al VEC retaguardia, estoy solo.

Ordeno al “madriles” que no mueva el vehiculo ni un milímetro, sé acercan tres hombres armados por la parte izquierda del mismo, hacía donde yo estoy, mí fusil no puedo sacarlo, sería perder demasiado tiempo, así que deslizo despacio mi mano derecha sobre la funda Bianchi de pernera y empuño suavemente mi arma corta, una llama automática de 9mm, la cual siempre llevo sin seguro y preparada para hacer fuego, la deslizo suavemente hacia arriba sin llegar a sacarla, la dejo a medias, mi mano izquierda se posa encima de uno de los sacos terreros que llevo como protección para el jefe del vehiculo y me inclino para ver a los tres que se acercan, dos quedan a tras, uno de ellos se acerca al vehiculo y me dice que quiere revisar e inspeccionar el interior del mismo (entre italiano, inglés y croata)con sus gestos se lo que me esta pidiendo, en perfecto castellano, quitándome la mascara que me cubre del frió, me niego, le comunico que esto es un convoy humanitario de la UN y que esta quebrantando los artículos que nos acreditan como fuerzas autorizadas para la escolta del mismo, éste vuelve a increparme, me pide la documentación de todos los que vamos en el, mientras que realiza esto, sujeta una de las barras de apoyo para subir desde fuera al interior y se impulsa para arriba, al realizarlo, apoya su manos derecha en el saco donde yo tengo la mía, los dos que van con el levantan las armas en un acto intimidatorio, no me lo pienso. Agarro su brazo derecho, por la muñeca y tiro de el hacia mi, inmediatamente desenfundo el arma y con un movimiento rápido le brindo la imagen de la boca de fuego de mi arma corta entre ojo y ojo.

El no puede moverse, la trampilla trasera de mi vehiculo salta hacia tras, sin perder la vista de el y por el rabilo del ojo, diviso la figura hermosa de mi MG/42 apoyándose rápidamente en los sacos terreros y apuntando en dirección a los dos que están en la carretera y hacia la cuneta donde están el resto, preparada para hacer fuego, las troneras del lado izquierdo se abren y aparecen por las tres los cañones de los fusiles de asalto, listos para apretar el gatillo, siento el ruido del VEC cuando se desplaza, esto va a ser una masacre, aquí vamos a caer todos, talvez yo el primero.

El croata cogido por mi mano con fuerza esta blanco, no retira la mirada del arma que le apunta entre ceja y ceja, en perfecto castellano, mirándole a los ojos , con esa dio singracia española cuando las sangre hierve le digo-hijo de puta, si mueves un dedo tu serás el primero en caer, tienes dos segundo para decirle a tus mariconas que te acompañan que bajen las armas y que quiten las minas del vehiculo, porque por mi hija que te meto un puntazo que los pelos del culo se te meterán pa dentro-(puedo asegurar que en esta situación, él castellano se entiende a la perfección),a toda velocidad por la curva aparece el vehiculo de observadores europeos con su bandera blanca con sus letras EUO en azul, dentro va el “Maño” ,uno de la UN y los observadores, rebasan al VEC y llegan hasta mi situación, rápidamente bajan de el todos menos el conductor, él “Maño” se dirige hacia mi-Málaga, ordena bajar las armas a tus hombres- no mi teniente le replico, que la bajen ellos primero vuelvo a decirle, uno de los observadores habla con el que tengo asido por la muñeca, las armas croatas bajan apuntando al suelo.

sábado, 9 de enero de 2010

capitulo 1º (pagina XII)

Nuevamente con el dragados, un cigarro y observando desde la ventana como caen los copos de nieve, hoy no se puede salir al monte, no esta el día como para dar una vuelta por los parajes donde solo los amantes de la paz y el paisaje, deciden andar y contemplar en soledad o con buena compañía, no es el primero que se pierde sin orientación alguna cuando no distingue un collado de una cota a causa de las nevadas, incluso para alguien que conoce el terreno en estas situaciones es algo difícil de llevar, aunque no imposible.


Al calor del brasero, con una vaso de liquido amarillo, agua de fuego para calentar el alma, un cigarro, qué aunque mate te hace pensar con tranquilidad, con el camarada a tus pies, tan pegado a ti que su calor te hace no llevar zapatillas, notando su respiración sosegada en los dedos de los pies, te hace estar tranquilo y relajado, esta noche es un día de esos en los que no puedes pillar el sueño, talvez el cuerpo descanse al estar tumbado, pero la mente sigue trabajando, llevando imágenes antiguas y dolorosas de tiempos pasados que ya creías tener olvidadas, pero que son imposibles de dejar a un lado, intentas tenerlas escondidas en algún recoveco de la menté, pero sin desearlo vuelven a aparecer sin mas.

En alguna ocasión me pregunte como el ser humano puede ser tan vil y canalla en situaciones tan extremas como las pasadas en lugares que por su hermosura, deberían de haber sido el edén en la tierra, no encuentro respuestas, pero las imágenes vividas siguen entrando, aún despierto, no se si se puede soñar despierto, pero desde luego a mi me ocurre, según en que lugares te quedas con la mirada fija, los ojos abiertos de par en par, pero a la vez ausente y las imágenes que ves son aquellas que deberían de quedarse en su lugar donde las guardaste.

He caminado por el pueblo que me vio nacer, por sus murallas árabes, sus calles empedradas, su olor a chimenea recién encendida, a leña quemada, con unas buenas suelas de goma y sus dibujos en ella en todo su esplendor para que no resbales a causa del hielo y la nieve, como siempre entro en un pequeño bar, dónde la música es el flamenco de la tierra, suena camarón, lugar de aficionados al buen arte, mas viejos que jóvenes, donde el café es exquisito y en los tiempos que corren aun sigue siendo barato, donde a pesar del frío invierno, cómo de costumbre, se sirven las buenas copas de amontillado, vino del país, algún que otro lagrima y vino dulce de esos barriles con ciertos años de antigüedad que siguen sirviendo de ellos esas copas que antaño se les llamaban “chatos de vino”,alguna guitarra al fondo, con toques de puños suaves en las mesas y una voz que desgarra el alma al compás de estas y en sintonía con la guitarra que deja caer alguna solea, seguidilla o fandango, esos ole en cada final, y ese calor con un par de copas mas que te hace quitar el frío y calentar el alma.

Siguen cantando , “ya no me cantes cigarra, ya para tu sonsonete, qué llevo una pena en el alma, como un puñal se me mete, sabiendo que cuando cantas suspirando va mi suerte…..”, voz del pueblo, arte del pueblo con sentimientos encontrados, nadie habla, sólo se escucha el compás y esa voz que desgarra el alma, viejo arte del pueblo andaluz con esa voz que desgarra las penas, la mente en blanco, sigo despierto, pero esa voz me lleva a tiempos ya vividos, que despegan de la mente sin darle permiso para que salgan, cabezas bajas, atentas al quejio de quien hace sonar su garganta, ni los foráneos respiran, solo de vez en cuando alzan sus manos con una copa en ellas y esperan la siguiente estrofa y la respuesta de quien absorto escucha los lamentos del pueblo llano, él arte del pueblo de a pie.

Se abre la puerta de este viejo bar o tasca donde esta permitido el teñir de las guitarras y el blandir la voz, donde entran los bohemios, los autores de prosa sin libros publicados, los que pintan cuadros que nunca se venden, los que recitan poemas que solo unos pocos tiene el honor de escuchar, porque jamás fueron ni serán publicados, dónde puedes tomar alguna copa en la que tu bolsillo puede desprenderse de algunas monedas durante varias horas, entran varias personas, ni tan siquiera miro de quien se trata, sigo absorto con el cante y el compás, alguien me toca la espalda suavemente y una voz , una voz cerca de mi cuello me dice-sabia que estarías aquí, con este frío y el poco dinero no podías estar en otro lugar-,Virginia?,respondo, el calor de sus labios, calientan los míos, le pido un lagrima, se desvanecen los recuerdos de antaño, ahora la observo, sin decir nada, sigo el compás del puño en la mesa, dé la guitarra y el quejio de la voz del pueblo, y admiro su rostro, entre el humo del ambiente y esa tenue luz que invade la tasca.